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Muchos cuentos y un disparate. Un cumple de literatura para chiquitines que cumplen 4 años.

23 Nov

© Fernanda Raiti. Pedí3Deseos.

Quiero compartir hoy con ustedes esta planificación que preparé para Melina y su hijito Joaquín.

Los datos necesarios para personalizar el cumple

Ella nos contaba que quería un cumple relacionado a la literatura y los cuentos cortos, que Joaquín es un nene desenvuelto (sin timidez), activo y que comparte todo. También nos decía que es participativo y que le gustan los juegos de pelota-paleta, autos, pistas, trineos, cuentos, monopatín, triciclo y guitarra. Ella había pensado en usar a María Elena Walsh como tema para la fiesta. Con esta información, preparé la siguiente planificación. Espero que les guste y que otros pequeños amantes de los cuentos, al igual que Joaquín, disfruten mucho de su cumple lleno de juegos e imaginación.

La planificación

  • Recepción

Al recibir a los chicos te propongo que les coloques un distintivo de color hecho con etiqueta que tenga escrito el nombre de un personaje de las canciones de María Elena Walsh. Pueden estar “perro salchicicha (rojo)”, “la mona Jacinta (amarillo)”, “la naranja loca (naranja)” y “Osías el osito (azul)” (o los personajes y colores que a vos y a Joaquín les gusten). Te recomiendo que sea de canciones o coplas y poesías de María Elena y no de cuentos porque sus cuentos suelen ser más largos y no tan adecuados para la edad y es probable que no los conozcan todavía.

Así los tendrás organizados para varios de los juegos que harán, llamándolos ya sea por el color o por el personaje. Si querés que se mezclen más los grupos hacé que no coincida el color con el personaje, por ejemplo, poné un “perro salchicha” en una etiqueta de cada color y así con el resto. De este modo, podés llamar a los “azules” o a los “perros salchichas” y se formarán dos grupos distintos.

  • Los juegos

Comenzá contándoles una historia corta, inventada con anécdotas disparatadas o tomadas de la vida de Joaquín, donde el protagonista sea uno de estos personajes que elegiste, por ejemplo una anécdota disparatada podría ser:

“El perro salchicha se comió una salchicha y la mamá distraída lo guardó en la heladera.

– ¿Donde está el perro? preguntaban todos.

– Debe estar en la cucha dijo la mamá.

– En la cucha solo hay una Pativiena, dijo el nene mientras la mamá se agarraba la cabeza dándose cuenta de la equivocación.

– ¡Pobre perro salchicha, lo metí en la heladera se dijo mientras corría a abrirla!

Cuando abrió la puerta, perro salchicha saltó de adentro con guantes, gorro, bufanda y patines de hielo. Ladró largando humito frío y salió a patinar por todo el living y balcón.”

Organizá entonces un juego para patinar sobre cuadraditos de tela de colores (también podés ponerles un elástico para que agarren mejor el zapato, como una pantuflita) con la canción del perro salchicha. Esto lo hacen todos los grupos, pero los perros salchicha son los ayudantes que reparten y vuelven a juntar los patines.

Cuando termina la canción, los llamás de nuevo a la ronda para que te cuenten lo que pasó en la canción. ¿Qué perro salchicha estaba en la playa y se lo llevó una gaviota? Eso me hace acordar a una naranja que estaba en una zanja… Y así contás el siguiente cuento corto basado en la canción del Twist del Mono Liso para que sirva de introducción al próximo juego con pelotas de colores.  Podría ser con pelotas puestas en un gran tarro en el centro y 4 palanganas en las esquinas de los colores de los equipos. Los chicos de cada equipo tienen que llevar la mayor cantidad de pelotas a su palangana como si estuvieran atrapando “la naranja de la zanja” mientras dura la canción. Después todos traen las palanganas al centro y las vuelven a volcar en el tarro del centro. (si quieren repetir cualquiera de los juegos, ¡dejalos! Muchas veces los chicos necesitan jugar dos o tres veces a lo mismo para terminar de entender el juego y las posibilidades de movimiento y recreación que les ofrece. Pueden así disfrutarlo a fondo y es importante dejarlos mientras veas que realmente tienen entusiasmo. Se sientan de nuevo en la ronda y les contás otro cuento corto, como:

“La Mona Jacinta se ha puesto una cinta. Hace monerías, se disfraza y se cree que es una campeona que puede hacer gol en el living de su casa. No mira otra cosa que no sea la pelota, retrocede, toma carrera, corre el sillón para tener más cancha y despega corriendo a toda velocidad. Patea con todas sus fuerzas y….

–          ¡¡¡Gooooollll!

Encesta la pelota en el jarrón que cae al suelo roto de verdad. Pero la mona Jacinta no lo ve. Ya se fue disfrazada de exploradora a salvar a los animales de la selva. La mamá, en cambio, está muy enojada. La llama, le señala el jarrón y se lo da para arreglar. Claro que no sabe que Jacinta ahora es un mecánico que con plasticota y tuercas convierte el jarrón en un auto de carreras.

– ¡Ay Jacinta! Cuando tu mamá te vea, ¿qué dirá de esta nena, qué dirá de tu auto de carreras?, se dice la mona mientras se vuelve a disfrazar.

– ¡Dirá que es una guitarra!, se responde la mona cantando una canción de zapatos rotos. Porque Jacinta, señoras y señores, no solo es una mona. Es una mona muy, pero muy loca.”

Por eso, deciles, el jarrón les quedó a ustedes para arreglarlo. Dales entonces a cada grupo un rompecabezas de pocas piezas con la imagen de un jarrón y en el centro del jarrón el dibujo del personaje que ellos son. Podés imprimir un dibujo de Jarrón de internet, pegarle al centro el dibujo de su personaje y cortarlo en cuatro o cinco partes con líneas rectas.

Proponeles luego que se disfracen, así como se disfrazaba Jacinta. Ayudalos dándoles algunas opciones que te parezcan piolas a vos y no tan estereotipadas como las que elige Jacinta. Aunque las más convencionales: bombero, astronauta, princesa y hada están muy bien también. Entregales entonces tules de colores para que jueguen a disfrazarse mientras escuchan la canción de la Mona Jacinta y jugá a preguntarles qué es cada uno como si les estuvieras haciendo una entrevista. ¿Usted señor qué hace? Después hacé un juego de estatuas, que se tienen que quedar quietos por equipo cortando la música y diciendo “Soy la mamá de Jacinta y congelo a los azules, a los rojos y los amarillos y vemos como bailan los naranjas”, etc. Y así, vas cambiando de grupo para que bailen todos. Después les decís: “Soy la mamá de Jacinta y los quiero atrapar!” y jugás a correrlos y atraparlos.

Organizá también algún juego de carrera de obstáculos y de cantar canciones donde haya que mover partes del cuerpo.

Esto completará la fiesta con propuestas donde el cuerpo es el protagonista, que es el mayor disfrute para los chicos de esta edad. De este modo, habrá mucho movimiento pero también mucha imaginación, se acercarán a los personajes de María Elena Walsh y disfrutarán escuchando cuentos cortos que les darán nuevas ideas para jugar e imaginar, enriqueciendo así el valor de la literatura en sus vidas. La idea del souvenir de un revistero con cuentos cortos es muy buena y seguro que a todos les va a gustar.

¡Espero que te gusten las ideas tanto como me gustó a mí escribirlas y que tu pequeño cuentista de 4 años disfrute mucho de su cumpleaños! Con mucho cariño,

Fernanda

Coordinadora de Pedí3Deseos. Te los cumplimos.

 

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